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Qué hacer cuando no puedes pagar a Hacienda o la Seguridad Social

17 de febrero de 2026

Deber dinero a Hacienda o a la Seguridad Social es una de las situaciones más estresantes para un empresario. No solo por el importe, sino por las consecuencias: recargos, sanciones, embargos de cuentas y, en casos graves, derivación de responsabilidad al patrimonio personal del administrador. Este artículo explica qué opciones existen, qué se puede negociar y qué errores hay que evitar.

Qué hacer cuando no puedes pagar a Hacienda o la Seguridad Social

Por qué es diferente deber a Hacienda que a un proveedor

Un proveedor puede negociar, puede esperar, puede aceptar un descuento por pago rápido. Hacienda y la Seguridad Social no funcionan así. Son acreedores privilegiados con capacidad de embargo sin necesidad de pasar por un juzgado. Pueden bloquear las cuentas bancarias de la empresa, embargar créditos de clientes, retener devoluciones de IVA y, en determinadas circunstancias, ir contra el patrimonio personal del administrador. Esto no significa que no haya margen de maniobra. Lo hay. Pero hay que conocer las herramientas disponibles y actuar antes de que el procedimiento ejecutivo se ponga en marcha.

Aplazamientos y fraccionamientos: qué puedes pedir

Tanto Hacienda como la Seguridad Social permiten aplazar o fraccionar las deudas tributarias. Para deudas inferiores a 30.000 € con Hacienda, el aplazamiento se puede solicitar sin garantía adicional y suele concederse de forma relativamente ágil. Para importes superiores, se requiere aval bancario o garantía hipotecaria, lo que complica el proceso. La Seguridad Social tiene su propio sistema de aplazamiento, con plazos que pueden llegar hasta 5 años en casos justificados. La clave es solicitarlo antes de que la deuda entre en fase ejecutiva. Una vez en ejecutiva, las opciones se reducen y los recargos se disparan.

Qué pasa si no pagas: la escalada de consecuencias

La secuencia habitual es: primero, recargo del 5% si se paga en periodo voluntario ampliado; después, recargo del 10-20% en periodo ejecutivo; a continuación, embargo de cuentas bancarias y créditos; y finalmente, derivación de responsabilidad al administrador si se demuestra dejación de funciones. La derivación de responsabilidad es el escenario más grave: Hacienda o la Seguridad Social reclaman la deuda de la sociedad directamente al administrador, que pasa a responder con su patrimonio personal. No es automática, pero es más frecuente de lo que muchos empresarios creen, especialmente cuando se acumulan deudas durante meses sin tomar medidas.

Cuándo hay que pedir ayuda profesional

Si la deuda con Hacienda o Seguridad Social supera los 30.000 €, si lleva más de 3 meses acumulándose, si ya hay providencia de apremio o si el empresario ha recibido comunicación de inicio de procedimiento de derivación de responsabilidad, es momento de actuar con asesoramiento profesional especializado. No es un tema que pueda resolver la gestoría habitual. Requiere experiencia en negociación con administraciones públicas, conocimiento de los procedimientos de aplazamiento y fraccionamiento, y capacidad de estructurar un plan de viabilidad que justifique la solicitud.

Lo que nunca debes hacer

Ignorar las notificaciones. Muchos empresarios dejan de abrir las cartas de Hacienda cuando saben que deben dinero. Cada notificación no atendida acelera el procedimiento y reduce las opciones de negociación. Pagar solo las nóminas y dejar Hacienda para "cuando se pueda". Las nóminas son urgentes, pero Hacienda no espera. Un plan de tesorería debe incluir ambas obligaciones. Creer que por ser una SL tu patrimonio personal está protegido automáticamente. No lo está si hay dejación de funciones o si no se ha actuado cuando era obligatorio.

Si debes dinero a Hacienda o a la Seguridad Social y no sabes cómo gestionarlo, habla con Sanbla. Hay opciones, pero el tiempo juega en tu contra.

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