Sanbla
Consultoría estratégica para pymes

Preconcurso de acreedores: tres meses de protección legal para renegociar la deuda antes de que decida otro por ti.

La comunicación al juzgado paraliza las ejecuciones, suspende tu obligación de presentar concurso e impide que un acreedor te lleve a él. Con ese margen negociamos el plan de reestructuración: nosotros llevamos la parte financiera y la judicial, con economistas y abogados concursales en el mismo equipo.

Pide una primera reunión
3 + 3 mesesde protección legal
30 añosen la mesa del empresario
36 planesde reestructuración negociados
48-72 hprimera radiografía

Qué es un preconcurso de acreedores y qué consigue exactamente

El preconcurso (su nombre legal es comunicación de apertura de negociaciones) es un escrito al juzgado en el que declaras que estás negociando con tus acreedores para alcanzar un plan de reestructuración. No es un concurso pequeño ni el paso previo obligatorio a uno. Es lo contrario: el instrumento que existe para no llegar ahí.

Desde que se presenta, y de forma automática, se abre un plazo de tres meses en el que las ejecuciones sobre los bienes necesarios para tu actividad quedan paralizadas, se suspende tu obligación de solicitar concurso y ningún acreedor puede llevarte a un concurso necesario. Ese plazo puede prorrogarse otros tres meses si lo aprueban acreedores que representen más de la mitad del pasivo afectado.

Durante ese tiempo la empresa sigue operando con normalidad. Tú sigues al frente. Lo que cambia es que negocias con las ejecuciones paradas en lugar de con el teléfono sonando.

Preconcurso y concurso no son lo mismo
Para qué sirvePreconcurso: Ganar tiempo y renegociar la deudaConcurso: Ordenar la situación cuando ya no hay margen
Quién dirige la empresaPreconcurso: Concurso: Tú, con la supervisión de la administración concursal
Cómo acabaPreconcurso: Con un plan de reestructuración acordadoConcurso: Con un convenio o con la liquidación
Es públicoPreconcurso: Puedes pedir que sea reservadoConcurso: Sí, desde su declaración
Efectos de la comunicación

Qué se para, qué se negocia y qué se protege

Tres efectos que se activan con la comunicación y que hay que saber usar. La protección es automática; el resultado no.

Lo que se para
Qué ocurreLas ejecuciones sobre los bienes necesarios para tu actividad quedan paralizadas. Se suspende tu obligación de solicitar concurso. Ningún acreedor puede pedir tu concurso necesario mientras dure la protección.
Qué hacemosPreparamos y presentamos la comunicación con el detalle que exige la ley, y gestionamos la prórroga si el plan la necesita.
Qué cambiaDejas de negociar contrarreloj. Es la diferencia entre acordar y aceptar.
Lo que se negocia
Qué ocurreEl objetivo del preconcurso es un plan de reestructuración: quitas, esperas, refinanciación, conversión de deuda o venta de una parte del negocio.
Qué hacemosMontamos el plan con los números delante, decidimos qué acreedores entran en él y negociamos con cada uno. Si alcanza las mayorías, lo llevamos a homologación judicial.
Qué cambiaLa deuda que sale por el otro lado, y si la empresa puede sostenerla con la caja que genera.
Lo que se protege
Qué ocurreLa empresa sigue operando, tú sigues dirigiéndola y la actividad no se interrumpe. Los clientes y proveedores no ven un cambio en el día a día.
Qué hacemosTrabajamos en paralelo tu exposición personal (avales y garantías firmadas) y documentamos las decisiones desde el primer día, por si el proceso acabara en concurso.
Qué cambiaQue si el plan sale, la empresa sigue. Y si no sale, no llegas al concurso improvisando.
Cómo trabajamos

Cuatro fases, del primer análisis al plan cerrado

En cada fase sabes qué nos das, qué te devolvemos y qué decides tú. Sin zonas grises.

01Ver dónde estás
Qué entraCuentas del último ejercicio, calendario de vencimientos, relación de acreedores, ejecuciones abiertas y avales que hayas firmado.
Qué saleEn qué situación estás a efectos legales (probabilidad de insolvencia, inminente o actual), qué margen te queda y si el preconcurso es el instrumento.
Qué decides túSi seguimos y por qué camino.
02Comunicar
Qué entraLa documentación completa y el mandato para actuar en tu nombre.
Qué saleLa comunicación presentada en el juzgado competente, con el contenido que exige la ley. Desde ese momento corre la protección.
Qué decides túEl momento exacto de presentar, y si se solicita carácter reservado.
03Negociar el plan
Qué entraEl mapa de acreedores y las prioridades que marques.
Qué saleEl plan de reestructuración construido y negociado. Quitas, esperas, refinanciación, con las mayorías necesarias trabajadas acreedor por acreedor.
Qué decides túCada acuerdo, antes de comprometerte a nada.
04Cerrar
Qué entraEl plan con las mayorías alcanzadas.
Qué saleLa homologación judicial cuando procede, y el seguimiento del cumplimiento del plan durante los primeros meses.
Qué decides túCuándo damos el proceso por cerrado.
Pide una primera reunión
Antes de decidir nada

Lo que te llevas antes de decidir nada

Dos documentos en dos momentos. El primero no cuesta nada y ya te dice en qué plazo estás.

01La primera radiografía, en 48-72 horas

Después de la reunión con Javier te enviamos por escrito en qué situación estás a efectos legales, cuánto margen te queda antes de que el plazo de concurso te alcance, qué exposición personal tienes por los avales que has firmado, si el preconcurso es tu instrumento o hay otro mejor, y el coste cerrado del proceso.

02El plan de reestructuración, cuando decidas avanzar

El documento con el que se negocia. Mapa completo de acreedores con su clasificación y sus mayorías. Proyección de caja con y sin plan. Las medidas propuestas acreedor por acreedor (quitas, esperas, refinanciación, conversión) con el efecto de cada una en la tesorería. Y el calendario del proceso, incluido lo que pasa si el plan no alcanza las mayorías.

Todo el proceso bajo acuerdo de confidencialidad.

Solicita tu plan de reestructuración
Casos reales

Empresas que hemos acompañado y qué se hizo en cada una

Cifras de partida, medidas aplicadas y resultado.

Javier Sánchez, fundador de Sanbla
El equipo

En tu reunión de análisis se sienta el fundador

Javier lleva treinta años y más de 400 empresas mirando cuentas ajenas, y sigue teniendo él la reunión de análisis de cada caso que entra. No delega esa parte: es donde se ve cuánto margen te queda de verdad y si el preconcurso es tu camino.

Lo que viene después ya no lo hace él solo.

“No todos los negocios se pueden salvar. Pero la mayoría sí, si se actúa a tiempo.”
Conoce a Javier →

Detrás hay un equipo con nombre y apellidos: economistas, consultores financieros y abogados concursales. La persona que lleve tu caso la sabes desde el primer día, y no cambia por el camino.

Conoce al equipo →
Preguntas frecuentes

Preconcurso de acreedores: lo que nos preguntan antes de la primera reunión

No necesariamente, y esa confusión hace que mucha gente llegue tarde. El preconcurso existe precisamente para evitar el concurso: es el periodo protegido en el que se negocia un plan que permita seguir. Si el plan sale, no hay concurso. Si no sale, entonces sí hay un mes para presentarlo.

No. La ley permite comunicar en probabilidad de insolvencia, que es cuando resulta previsible que en los próximos dos años no vas a poder atender tus obligaciones con regularidad. También se puede comunicar en insolvencia inminente y en insolvencia actual, siempre que no se haya admitido a trámite un concurso necesario. Cuanto antes se comunica, más margen hay para negociar.

La comunicación se puede solicitar con carácter reservado, y en la práctica es lo habitual cuando la empresa sigue operando con normalidad. Lo que sí sabrán son los acreedores con los que se negocia, porque el plan se negocia con ellos.

Sí. En el preconcurso no hay administración concursal: tú sigues al frente y la actividad continúa. La ley sí te pide durante ese periodo actuar con la diligencia propia de la situación, y esa es una de las cosas que documentamos desde el primer día.

Cuando se agota la protección sin plan y la insolvencia se mantiene, hay un mes para solicitar el concurso voluntario. No es el escenario que se busca, pero llegar ahí con el trabajo hecho —los números ordenados, las negociaciones documentadas y la conducta acreditada— cambia por completo cómo se afronta ese concurso.

Un aval firmado a título personal no desaparece con el preconcurso de la sociedad. Por eso lo miramos en la primera reunión: si hay avales, el trabajo va por dos vías en paralelo, la de la empresa y la tuya. En algunos planes la garantía personal se puede meter en la negociación.

No. Tenemos economistas y abogados concursales en el mismo equipo, y llevamos las dos partes: el análisis financiero y la negociación por un lado, y la comunicación al juzgado y la homologación por otro. No tienes que coordinar dos despachos.

Depende del volumen de deuda, del número de acreedores y de la complejidad del plan. La llamada inicial y la reunión de análisis son sin coste, y el coste llega cerrado y por escrito en la radiografía que recibes 48-72 horas después.

Empecemos

Cuéntanos en qué punto estás

Rellena el formulario y te llamamos en menos de 24 horas laborables. Una llamada breve para entender tu situación y agendar la reunión de análisis con Javier.

ConfidencialidadNDA antes de entrar en detalle.
Sin costeLlamada, reunión de análisis y primera radiografía incluidas.
Con JavierLa reunión de análisis la tiene el fundador.

Si prefieres hablar antes que escribir:
Barcelona 932 387 130 · Madrid 910 192 613
Lunes a viernes, de 9:00 a 18:00.

Facturación anual
¿Estás al corriente de pago?
¿Has firmado avales personales?
Te llamamos en menos de 24 h laborables.
Pide una primera reunión