El punto de partida
La filial había perdido actividad y no podía pagar regularmente. Compartía clientes, tesorería y compras con otras dos sociedades que seguían operando.
Una filial insolvente compartía garantías con su grupo. Separó deudas y activos: preparó su concurso y permitió continuar las otras sociedades con sus obligaciones identificadas.
Ejemplo ilustrativo: el escenario y las cifras son ficticios y sirven para explicar cómo se aborda este tipo de decisión. No corresponde a un expediente de Sanbla.

La filial había perdido actividad y no podía pagar regularmente. Compartía clientes, tesorería y compras con otras dos sociedades que seguían operando.
Se preparó la información individual de la filial y se revisaron operaciones vinculadas y garantías. La continuidad de las otras empresas se valoró con sus propias obligaciones, sin asumir que quedarían al margen por no solicitar concurso.
La filial presentó el concurso con una relación individual de activos y acreedores. Las otras sociedades continuaron su actividad con una previsión que incluía las garantías identificadas.
La filial había perdido actividad y no podía pagar regularmente. Compartía clientes, tesorería y compras con otras dos sociedades que seguían operando. Existían préstamos internos y garantías entre empresas.
La dirección utilizaba una única relación de deuda del grupo. Esa información no permitía conocer qué acreedor podía reclamar a cada sociedad.
Se preparó la información individual de la filial y se revisaron operaciones vinculadas y garantías. La continuidad de las otras empresas se valoró con sus propias obligaciones, sin asumir que quedarían al margen por no solicitar concurso.
Se conciliaron préstamos, activos y servicios compartidos. Las diferencias entre sociedades se mantuvieron visibles hasta resolverlas.
Se identificaron deudores, garantes e importes. La previsión de las empresas que continuaban incorporó las exposiciones que debían atender o negociar.
Se reunió soporte de pagos y transferencias anteriores. Las decisiones posteriores se revisaron para respetar el procedimiento y la situación de cada sociedad.
El resultado
La filial presentó el concurso con una relación individual de activos y acreedores. Las otras sociedades continuaron su actividad con una previsión que incluía las garantías identificadas.
Esa delimitación no eliminó la exposición del grupo ni garantizó que las operaciones vinculadas quedaran fuera de revisión. Permitió decidir con obligaciones diferenciadas y documentadas.
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