El punto de partida
La empresa alquilaba plataformas elevadoras, maquinaria de obra y equipos auxiliares. Cada delegación conocía sus reservas y las peticiones que no podía atender. Finanzas conocía el coste de compra y las cuotas de financiación. Faltaba una lectura común de los días disponibles, los días alquilados, el mantenimiento y el ingreso generado por familia de equipos.
Eso llevaba a plantear compras cuando la solución podía ser trasladar máquinas entre delegaciones, reparar antes un equipo o retirar otro que ya costaba demasiado mantener.
La decisión
La dirección acordó revisar cada mes la rentabilidad de la flota por familia y delegación. Las inversiones nuevas debían justificarse con utilización prevista, precio de alquiler, coste de mantenimiento y plazo de recuperación. También se fijó un criterio para vender equipos con bajo uso persistente.
Qué hicimos
- 01
Unir reservas, equipos y costes
Se creó una ficha financiera por familia de máquinas. Incorporaba días disponibles, alquileres, ingresos, reparaciones, transporte y cuotas. El dato comercial se conciliaba con el cierre mensual para que las decisiones se tomaran sobre la misma base.
- 02
Priorizar movimientos antes que compras
Las delegaciones compartieron previsiones de demanda. Cuando un equipo estaba ocioso en una zona y solicitado en otra, se comparó el coste del traslado con el de adquirir uno nuevo. Las compras se concentraron en las familias con uso sostenido y margen suficiente.
- 03
Revisar la inversión cada trimestre
Finanzas preparó un calendario de reposición y financiación. Cada trimestre se comparaba el uso real con el previsto y se decidía qué renovar, vender o conservar. El mantenimiento dejó de tratarse solo como gasto y pasó a formar parte del cálculo de rentabilidad.
El resultado
En 15 meses, la utilización media de la flota pasó del 58 % al 69 %. La empresa atendió más alquileres con un número total de equipos similar, porque trasladó máquinas entre delegaciones y retiró las que acumulaban periodos largos sin uso.
La mejora de utilización no significa que todas las máquinas deban trabajar todos los días. La disponibilidad sigue siendo necesaria para responder a la demanda y realizar mantenimiento; por eso el indicador se revisa por tipo de equipo y temporada.
Para decidir una inversión conviene unir su coste al dinero que generará y al tiempo que tardará en recuperarse. Esa relación se amplía en cómo preparar una previsión de tesorería.
- Facturación de referencia
- 16 M€ en 2024
- Plantilla de referencia
- 95 personas
- Utilización media de la flota
- 58 %
- Número total de equipos
- Base de referencia
Servicio
Si tu empresa debe decidir dónde invertir y qué activos conservar, conoce la dirección financiera externa. Solicita un diagnóstico para revisar tus datos y prioridades.
