Hablemos de tu empresa

Concurso

Concurso culpable: qué se valora y cómo puede afectar al administrador

Qué conductas se valoran en un concurso culpable, cómo se distinguen las presunciones y qué consecuencias puede tener para el administrador.

Macarena ArévaloAbogada concursal
Actualizado el 20 de octubre de 2026 · 5 min de lectura
Persona revisando documentos con un bolígrafo y un mazo de madera desenfocado en primer plano.
En este artículo

Introducción

Que una empresa llegue a la insolvencia no significa, por sí solo, que su administrador deba pagar las deudas. La calificación del concurso examina las conductas que generaron o agravaron esa insolvencia y otros supuestos expresamente previstos por la ley.

Para quien dirige la sociedad, esto tiene una consecuencia práctica: hay que conservar información sobre cómo se tomaron las decisiones y actuar cuando aparece el problema. Una explicación ordenada ayuda a reconstruir los hechos; no sustituye el cumplimiento de las obligaciones ni garantiza una calificación concreta.

Qué revisar en las decisiones del administrador

La documentación debe permitir reconstruir la decisión, los datos conocidos y su efecto. Ordena el trabajo por las actuaciones que requieren explicación:

ActuaciónInformación que conviene conservar
Pagos relevantesObligación, vencimiento, destinatario, motivo y efecto en la caja y demás compromisos
Venta o entrega de activosContrato, valoración, contraprestación, destino del dinero y relación con el adquirente
Operaciones con vinculadosCondiciones, autorizaciones, justificación económica y movimiento de fondos
Cierre y correcciones contablesDatos de origen, incidencia detectada, corrección y versiones conservadas
Financiación y solicitud concursalPrevisiones disponibles, respuestas recibidas, decisiones y calendario

Asigna quién reunirá cada bloque y comprueba qué documentos faltan. Una descripción verbal meses después no sustituye el contrato o el justificante. Si se detecta un error, debe corregirse dejando constancia de su origen; la corrección no borra los hechos ni permite demorar una solicitud exigible.

Qué significa que el concurso sea culpable

La regla general exige dolo o culpa grave en la generación o agravación de la insolvencia. Puede afectar al deudor, a sus representantes y, en sociedades, a administradores, liquidadores o directores generales, incluidos quienes ocuparon esos cargos dentro del periodo que establece la ley.

Una pérdida comercial, una inversión que sale mal o el impago de un cliente no equivalen automáticamente a culpabilidad. Hay que examinar qué se sabía, qué se hizo y qué efecto tuvo la conducta. La valoración corresponde al juzgado dentro de la sección de calificación.

Tampoco conviene identificar concurso fortuito con ausencia de cualquier deuda personal. Las fianzas, las garantías y otras responsabilidades tienen su propio origen, como explicamos en el artículo sobre avales personales y concurso de acreedores.

Los supuestos que la ley diferencia

La Ley Concursal separa los supuestos especiales de culpabilidad de las presunciones que admiten prueba en contrario. Esa distinción importa al preparar la documentación y la defensa.

Entre los supuestos especiales aparecen la salida fraudulenta de bienes, el alzamiento en perjuicio de acreedores, la simulación de una situación patrimonial ficticia y la presentación de documentos falsos o con inexactitudes graves.

En contabilidad, la ley se refiere a incumplimientos sustanciales, doble contabilidad o irregularidades relevantes para comprender la situación patrimonial o financiera. Una diferencia contable necesita revisión, pero no todas las incidencias tienen la misma naturaleza o gravedad.

La falta de formulación, auditoría obligatoria o depósito de cuentas en los ejercicios previstos se trata, en cambio, dentro de las presunciones legales. No debe mezclarse con los supuestos anteriores.

El retraso en solicitar concurso

Incumplir el deber de solicitar concurso es una presunción de culpabilidad que admite prueba en contrario. Para valorar el retraso, hay que fijar cuándo la sociedad conoció o debió conocer su insolvencia actual y qué régimen de plazos era aplicable.

El plazo general de dos meses no empieza necesariamente cuando se decide cerrar ni cuando se produce el primer impago. Requiere examinar la capacidad de cumplir regularmente las obligaciones exigibles.

Si hubo una comunicación de negociaciones, también deben comprobarse su fecha y sus efectos. Negociar informalmente con un banco no equivale a haber realizado esa comunicación judicial.

Cómo se tramita la calificación

La administración concursal presenta su informe y la ley prevé vías de intervención de los acreedores. Las personas frente a las que se dirige una pretensión pueden oponerse y aportar sus argumentos y pruebas. El juzgado resuelve sobre la calificación y las consecuencias que correspondan.

La intervención de las partes y la secuencia de informes dependen del procedimiento. El concurso sin masa y el procedimiento especial para microempresas tienen especialidades que deben revisarse al preparar la documentación y la defensa.

La preparación debe atender al cauce concreto. Si la sociedad está valorando terminar su actividad, conviene revisar primero las vías de cierre con deudas.

Qué consecuencias puede tener

La sentencia determina quiénes son las personas afectadas y, en su caso, los cómplices. Entre sus posibles pronunciamientos están la inhabilitación de las personas naturales afectadas por un periodo de dos a quince años, la pérdida de determinados derechos de crédito, la devolución de bienes obtenidos indebidamente y la indemnización de daños.

En los supuestos legales, puede acordarse además la cobertura total o parcial del déficit. No es una consecuencia automática de cualquier concurso culpable: debe atender al régimen aplicable y a la medida en que la conducta generó o agravó la insolvencia. Si hay varias personas afectadas, la responsabilidad debe individualizarse conforme a las reglas legales.

La calificación también puede influir en una futura solicitud de exoneración de deuda personal. Hay que revisar los requisitos, los periodos y las excepciones de esa regulación; no basta con afirmar que cualquier culpabilidad de la sociedad cierra para siempre esa posibilidad.

Preparar el procedimiento con información completa

La responsabilidad del administrador se estudia con hechos, fechas y documentos. El trabajo financiero permite reconstruir la situación y el jurídico determina qué obligaciones y riesgos deben examinarse.

Si tu empresa no puede pagar con regularidad, el primer paso es aclarar ese estado y los plazos. En el servicio de concurso de acreedores de Sanbla se prepara la documentación y se acompaña el procedimiento con ese análisis conjunto.

Escrito por

Macarena ArévaloAbogada concursal

¿Te ves reflejado?

Así trabajamos el concurso de acreedores.

Cuando los pagos ya no pueden atenderse con regularidad.

Cuéntanos qué está pasando en tu empresa.

Si es urgente, llámanos y te atendemos directamente. No necesitas adjuntar documentación ahora.

  1. ConversamosTe llamamos para entender la situación y lo que es urgente.
  2. Reunión de análisisCon Javier y el área legal.
  3. Diagnóstico por escritoQué es urgente, qué vías tienes y qué plazos corren. Sin coste.

¿Es urgente? Llámanos de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00.
Barcelona · 932 387 130

Madrid · 910 192 613

Pide una primera reunión
Déjanos tus datos y te llamamos para la primera conversación.
Facturación anual
Menos de 250.000 €
De 250.000 € a 1 M€
De 1 a 3 M€
De 3 a 10 M€
De 10 a 25 M€
Más de 25 M€
Total confidencialidad.
Hablemos de tu empresa