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Reestructuración

Cómo renegociar deuda con un banco: información, propuesta y condiciones

Qué información preparar para renegociar deuda bancaria y cómo comparar cuotas, intereses, garantías y condiciones antes de aceptar una oferta.

Javier SánchezFundador y director general
Actualizado el 20 de octubre de 2026 · 6 min de lectura
Dos profesionales revisando gráficos en una tableta y documentos financieros durante una reunión.
En este artículo

Introducción

Para renegociar deuda hay que explicar qué cambio se solicita y cómo podrá cumplirlo la empresa. La entidad necesita conocer el calendario actual, la caja prevista y las medidas que sostienen la propuesta.

Prepararlo antes de un vencimiento permite comparar más alternativas. No asegura la aprobación ni unas condiciones concretas, pero evita que la conversación empiece sin datos sobre cuánto puede pagarse y durante cuánto tiempo.

Definir la necesidad antes de pedir una solución

El problema puede ser una cuota demasiado concentrada, una inversión financiada a corto, una caída de margen o un desfase de cobros. Si no se distingue la causa, se puede solicitar un producto que alivie un mes y complique los siguientes.

Anota cuánto efectivo hace falta, cuándo y por qué. Separa una necesidad temporal de una insuficiencia persistente. El análisis de deuda a corto e inversiones a largo ayuda a detectar un desajuste de calendario.

La propuesta debería explicar también qué medidas aporta la empresa: cobros, inversión de socios, venta de un activo o cambios operativos. Su realización y sus efectos deben estar fundamentados, especialmente si son necesarios para pagar. Un plan de viabilidad ordena hipótesis y escenarios para comprobar qué compromisos puede sostener la propuesta.

Qué información suele necesitar la entidad

Los circuitos de decisión dependen de cada banco y de la operación. Puede intervenir la oficina, el área de empresas, riesgos u otros equipos. Una documentación coherente permite que la propuesta se analice en ese circuito.

DocumentoQué debe mostrar
Cuentas y cierre recienteEvolución del negocio y calidad del resultado.
Mapa de deudaEntidades, saldos, fechas, garantías y condiciones.
Previsión de cajaPagos posibles con la deuda actual y con la propuesta.
Medidas de actividadQué cambiará, cuánto cuesta y cuándo puede aportar.
EscenariosQué ocurre si ventas, cobros o costes se desvían.

Si se utiliza el EBITDA ajustado, hay que explicar su cálculo y conciliarlo con las cuentas. No equivale a toda la caja disponible para devolver deuda: también hay impuestos, inversiones y circulante.

La propuesta de una página que conviene llevar

La primera página debe permitir entender la petición sin buscar entre anexos. Si se quieren reordenar 250.000 euros, las cuotas actuales son de 14.000 euros al mes y la previsión deja 11.000 antes de pagarlas, la propuesta puede prepararse así:

Punto de la propuestaQué mostrar al banco
NecesidadReordenar los 250.000 euros identificados en el mapa de deuda y explicar por qué el calendario actual no encaja
Pago solicitadoEstudiar una cuota total de principal e intereses de 8.500 euros al mes, junto al plazo y coste que requeriría
Capacidad de pagoLos 11.000 euros previstos antes de deuda, conciliados con los cobros y pagos del negocio
Margen restante2.500 euros mensuales en esa previsión; comprobar si bastan en los meses de menor caja
Compromiso de la empresaMedidas aprobadas, responsable, coste y fecha de efecto, con sus documentos de apoyo
Condiciones por resolverGarantías, comisiones, pago final, acuerdos con otras entidades y respuesta si se retrasa un cobro

Los 2.500 euros son la diferencia entre esa caja prevista y el pago solicitado; no fijan un colchón suficiente para cualquier empresa. Antes de presentar la petición, comprueba el saldo mínimo y el escenario adverso.

Termina la página con una fecha de decisión: cuándo necesita la empresa una respuesta y qué alternativa puede ejecutar si no hay acuerdo. Pedir «menos cuota» sin ese calendario deja incompleta la negociación.

Qué condiciones se pueden plantear

Un alargamiento de plazo puede reducir la cuota. Una carencia de principal puede aliviar un periodo concreto. También puede estudiarse sustituir productos o agrupar determinados vencimientos.

Cada alternativa tiene un coste y unas condiciones. Alargar puede aumentar los intereses totales; una carencia mantiene el principal pendiente y puede elevar pagos posteriores. El Banco de España explica el efecto del plazo y de la carencia.

Las quitas, la nueva financiación o la modificación de garantías también pueden plantearse, pero su aceptación depende del caso y del marco utilizado. No son imposibles por definición fuera de un plan ni accesibles por disponer de uno.

Cómo comparar una oferta antes de aceptarla

Comprueba cuota, pago final, intereses, comisiones y obligaciones adicionales. Añade qué garantías nuevas se constituyen y cuáles se liberan expresamente.

Una consolidación puede reducir trabajo administrativo y a la vez concentrar el riesgo en una entidad. Una hipoteca puede dar un plazo mayor y comprometer un activo que antes no estaba afectado. La comparación debe mostrar ambas consecuencias.

Si se pretende liberar un aval, hay que documentarlo. El artículo sobre avales personales y concurso explica por qué amortizar o reordenar la deuda no basta para suponer que desaparece la garantía.

Cuando participan varias entidades

Es útil mantener una información financiera común y un calendario de negociación coordinado. Las propuestas pueden diferir si cambian garantías, rangos o productos; esas diferencias deben estar justificadas.

No todas las entidades decidirán al mismo tiempo. Conviene identificar qué acuerdo depende de otro y qué ocurre si uno no se alcanza. Algunas aceptaciones estarán condicionadas y no tendrán plena eficacia hasta cumplir esas condiciones.

La dirección necesita conocer el conjunto de la propuesta antes de comprometerse. Firmar una parte puede cambiar las garantías o la caja disponibles para negociar las demás.

Si ya existen impagos

El impago puede reducir las alternativas y modificar el circuito bancario de análisis. No significa que toda negociación haya terminado. Hay que revisar el origen de los atrasos, la capacidad de pago y el estado jurídico de las reclamaciones.

Si existe insolvencia actual o se prevé, debe valorarse el marco de preconcurso de acreedores o la obligación concursal que corresponda. Negociar privadamente no suspende por sí mismo esos deberes.

Un plan de reestructuración puede ayudar a coordinar medidas y extender determinados efectos a disidentes con los requisitos legales. No sustituye la necesidad de una propuesta sostenible.

La reunión que conviene preparar

Lleva un resumen con necesidad, cambio solicitado, capacidad de pago y condiciones que deben revisarse. Acompáñalo de la previsión de tesorería y del mapa de deuda, con hipótesis identificadas.

Sanbla acompaña la reestructuración empresarial, incluida la preparación y negociación financiera cuando el proceso la requiere. La propuesta debe permitir decidir qué cuota cabe, qué coste se asume y qué medidas harán posible cumplirla.

Escrito por

Javier SánchezFundador y director general

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